Se basa en las mediciones de un científico, quien descubrió las plantas respiran al igual que lo hacen los animales.
Observó que durante el día, las concentraciones de dióxido de carbono que producía una planta era menor a las concentraciones que producía durante la noche, pero es porque durante el día las plantas realizan la fase 1 de la fotosíntesis, en donde utilizan el dióxido de carbono para producir energía.
Ahora, la recomendación no tiene ningún sentido.
Las plantas respiran una cantidad de oxígeno tan pequeña, que sería más dañino dormir con una mascota pues ésta consume más oxígeno.