La integración de las Coronas de
Castilla y de Aragón se propicia por la renuncia al trono de Alfonso V de Portugal
y Juana, lo que tiene como consecuencia que el Papa Alejandro VI bautice a los
nuevos reyes con el nombre de los Reyes Católicos para que inicien la monarquía
hispánica, teniendo como objetivo la unidad religiosa, la centralización del
poder y el dominio peninsular.
Asi mismo todas las coronas siguieron con sus
leyes, lengua, moneda, impuestos, tradiciones y aduanas.
El principal
protagonista era Castilla por su gran peso económico, instituciones,
principales fuerzas políticas y empresas de conquista.
PRUEBA DE SELECTIVIDAD
MADRID CONVOCATORIA SEP 2013 - 2014 HISTORIA DE ESPAÑA.