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Como era la relacion de zeus y hera?

Como era la relacion de zeus y hera.

En resumen

Respuesta : Zeus era hermano y marido de Hera, con quien tuvo a Ares, Hebe y Hefesto, aunque algunas fuentes dicen que Hera tuvo a Hefesto sola. Algunos autores incluyen a Ilitía y Eris como hijas suyas. Explicación paso a paso : Espero que te sirva! : 3.

Mejor respuesta

Rus2ta7lindalupe
9

Respuesta : Zeus era hermano y marido de Hera, con quien tuvo a Ares, Hebe y Hefesto, aunque algunas fuentes dicen que Hera tuvo a Hefesto sola.

Algunos autores incluyen a Ilitía y Eris como hijas suyas.

Explicación paso a paso : Espero que te sirva!

: 3.

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Respuesta 2

Nicolasperalta9
5

UNO DE LAS MÁS FAMOSAS REPRESENTACIONES

MÍTICAS DE LA INFIDELIDAD ES EL MATRIMONIO DE ZEUS Y HERA, REYES CLÁSICOS DE

LOS DIOSES.

AQUÍ NO SOLO HALLAMOS UN TRIÁNGULO, SINO UNA SERIE DE ELLOS.

PUES ZEUS ES EL ARQUETÍPICO ADÚLTERO EN SERIE, Y HERA EL ARQUETIPO DE LA

ESPOSA CELOSA.

SU VIDA DE CASADOS ES UN CATÁLOGO DE AVENTURAS, ADEREZADAS

POR LOS CELOS, LA VENGANZA Y LOS HIJOS ILEGÍTIMOS.

SIN EMBARGO, SU

MATRIMONIO SOBREVIVE.

ZEUS

era el rey del cielo, y fue él quien organizó y gobernó el mecanismo suave y

ordenado del cosmos.

Se casó con su hermana Hera tras un noviazgo sumamente

romántico, y parecía que estaba locamente enamorado de ella.

Pero, desde el

mismo comienzo del matrimonio, él le fue infiel, y ella se sintió herida y

furiosamente celosa.

Discutían continuamente, y Zeus no dudaba en pegarle de

vez en cuando, para acallar sus acusaciones y protestas.

Hera estaba furiosa

por la constante persecución de otros amores por parte de él, diosas y

mortales, mujeres y niños.

Para lograr los objetos constantemente cambiantes

de sus deseos requería siempre de una gran inventiva y esfuerzo.

De hecho,

cuanto más difícil era el reto, mayor era su pasión ; y siempre tenía que

transformarse «con varios disfraces y formas animales», a fin de pasar

desapercibido de esposos furiosos y de padres posesivos.

Para Leda, se

transformó en cisne ; para Europa, en un toro ; para Demeter, en potro, y para

Dánae, en lluvia de oro.

No obstante, en el momento que alcanzaba su deseo,

el objeto de su amor ya no le apetecía y salía de inmediato en busca de

otro.

Hera, por su parte, pasaba la mayor parte del

tiempo sintiéndose herida y rechazada.

Concentraba todas sus energías en

buscar pruebas del adulterio de Zeus y elaborando después algún plan astuto

para humillarlo y vengarse de sus amantes.

Parecía como si eso diera

significado a su vida, ya que hacía muy poco más.

Los hijos ilegítimos de

Zeus —que eran tantos como las estrellas del firmamento— eran las víctimas

propiciatorias de la cólera de Hera, y siempre perseguía a los que ella

pensaba que Zeus podía querer más que a sus hijos legítimos.

Volvió loco a

Dioniso, y se las arregló para hacer que su madre muriese en la hoguera ;

atormentó a Heracles, el hijo de Alcmena, con tareas imposibles.

Llegó a

atar a su esposo con correas y a amenazar con deponerlo, aunque este fue,

conveniente e inevitablemente, rescatado por los otros dioses.

A pesar de

todo, continuó su relación, y periódicamente su pasión volvía a resucitar.

Hera fue muy capaz de pedir prestada a Afrodita su guirnalda de oro para

hechizar y excitar el deseo de Zeus y satisfacer sus propios fines.

Durante

la guerra de Troya, Hera (que sentía un resentimiento particular por los

tróyanos) utilizó esta guirnalda de oro para seducir a Zeus y evitar que

ofreciera su protección a Troya.

Zeus sentía tantos celos como Hera, y se

guiaba por una doble medida.

Una vez, un mortal llamado Ixión deseó seducir

a Hera ; pero Zeus leyó su mente y formó una Hera falsa a partir de una nube,

con lo cual Ixión consiguió satisfacer su deseo.

Después, Zeus le ató a una

rueda ardiente que rodó por los cielos eternamente.

En otra ocasión, Hera

decidió que ya había soportado bastante, de modo que abandonó a su marido y

se escondió.

Al no tener a su poderosa esposa a su lado argumentándole y

regañándole, el gran Zeus se sintió desposeído y perdido.

Sus otros amores

le parecieron, de repente, menos interesantes.

Buscó a Hera en todas partes.

Finalmente, siguiendo el sabio consejo de un mortal experimentado en asuntos

matrimoniales, Zeus hizo correr la voz de que estaba a punto de casarse con

otra.

Hizo una estatua de una joven hermosa, envuelta en velos como una

novia, y paseó con ella por las calles.

Al oír los rumores que Zeus había

hecho circular, Hera se apresuró a salir de su escondite, corrió hacia la

estatua y rasgó los velos de su rival imaginaria, descubriendo que estaba

hecha de piedra.

Cuando se dio cuenta de que le habían engañado, se echó a

reír y la pareja se reconcilió durante algún tiempo.

Y por lo que sabemos,

todavía deben estar regañando y reconciliándose, hiriéndose, engañándose y

amándose el uno al otro en el Monte Olimpo, incluso en nuestros días.

ESPERO Q TE SIRVA.