La respuesta a la primera cuestión fue resuelta por Bohr en su modelo atómico.
Los electrones están en movimiento alrededor del núcleo y su velocidad es tal que el momento angular del electrón es igual a la fuerza de atracción electrostática.
Podemos decir que el electrón se mueve tan rápido que, cuando se acerca haciael núcleo, siempre se "pasa de frenada" y eso hace que se vuelva a separar.
En el caso de los cuerpos astronómicos, la fuerza de la gravedad predomina sobre la eléctrica porque éstos son cuerpos NEUTROS, por lo que no tienen carga eléctrica neta y no sufren interacciones electrostáticas.
Además sus masas son enormes, lo que hace que la atracción gravitatoria sea de una magnitud muy considerable.