La verdad que es muy difícil ya que el costo de vida aumenta y uno necesita más dinero y por ende trabajar más, lo que significaría estar menos con la familia, amigos, etc.
Reduciendo el espacio socio afectivo.
Sin embargo aún podemos hacer algo, y esto es practicando los valores de la buena convivencia, el respeto, la cooperación.
Para ello necesitamos relacionarnos con más personas ganarnos la confianza de estas personas y viceversa, y así tener un ambiente más amigable sin ese afán de competir por algo que tendría que ver con el ego de cada persona.
Si empezamos de nosotros mismos, podría empezar con la meditación, preguntarnos como mejorar como persona, para luego poder contagiar de ese entusiasmo a las personas que nos rodean y tener en cuenta que uno es más feliz dando, que recibiendo, así podemos ayudar a otras personas que necesiten de algo, por más mínimo que sea, así por ejemplo levantándole los ánimos a un amigo o familiar, o haciendo los deberes de nuestra casa para ayudar a nuestros padres o cónyuges.
Saber que una sociedad unida puede hacer maravillas que si está disgregada.