Respuesta : El número de horas de trabajo de los obreros en la Europa del siglo XIX fue muy variable, y sus condiciones laborales muy precarias, en función de la actividad desarrollada.
En las fábricas algodoneras la duración de la jornada podía llegar a las quince horas.
La duración de la jornada fue disminuyendo a lo largo del siglo XIX.
Hacia 1870, los obreros ingleses trabajaban como media unas doce horas diarias y con pocos días de descanso.
En la década de los años ochenta, la jornada se fue rebajando hasta las diez o nueve horas.
Una de las grandes reivindicaciones de las organizaciones obreras durante todo el siglo XIX y los primeros años del siglo XX fue la jornada de ocho horas de trabajo, seis días a la semana.
En algunos países de Europa se tardaron décadas en conseguirlo.
( solo me se el de los obreros).