Los elementos de reciprocidad, equidad y cooperación, como elementos de la interdependencia, contribuyen al bienestar social porque todos ellos llevan a alcanzar un objetivo superior en las relaciones y vínculos que se entablecen entre los miembros de una sociedad : el crecimiento y desarrollo de la civilización.
Estos elementos solo pueden ser reproducibles en las sociedades humanas, ya que en el resto de los seres vivos, no racionales, pueden registrarse comportamientos de reciprocidad o cooperación, pero de manera instintiva y con el fin de lograr únicamente la subsistencia de la especie, con la práctica en común de determinadas actividades como el cazar o el cuidado de los cachorros o crías en las manadas ; pero en el caso de los seres humanos esos elementos de reciprocidad, equidad y cooperación tienen un contenido que trasciende los mismos hechos para alcanzar un grado de evolución, que nos eleva por encima de las demás especies y nos convierte en seres superiores, con la capacidad y las facultades para juntar pensamiento con acción, procesando nuestras acciones, emociones y conocimientos para descubrir y materializar nuevas formas que nos proporcionen un bien común, para todos en la sociedad.