Debido a que Bogotá fue fundada, jurídicamente, el 27 de abril de 1539.
El 6 de agosto de 1538 Jiménez de Quesada dio cuchilladas sobre la tierra, desafió al que se opusiera, estableció el asiento militar del lugar, pero no hubo fundación.
Los conquistadores, con Quesada a la cabeza, o bajo su dirección, llegaron al Valle de los Alcázares el 22 de marzo de 1537.
Es decir, que hemos debido conmemorar esa llegada cuando se cumplieron los 450 años del llamado Descubrimiento.
Que no lo fue, porque hacía milenios que diversas razas, entre ellas la muisca y la chibcha, habían descubierto a Bogotá.
No se llamaba Bogotá, sino Bacatá.
También la denominaron Gogotá y Bogotoyá.
Después se llamó Santafé de Bogotá.
Como la bautizó Quesada.
Y finalmente el Libertador ordenó que su nombre definitivo fuera Bogotá.
La importancia de los españoles conquistar el territorio muisca y fundar a Santa Fe, fue sus intenciones de obtener las riquezas que pudieran tener los colombianos.
Por la fama de las fabulosas riquezas que contenía, recibió el nombre de El Dorado.
Este nombre tenía una cierta base en la ceremonia efectuada por los caciques indígenas, que, al ser elegidos, se bañaban en la laguna de Guatavita después de espolvorearse con oro molido.
Las características que tuvo el sometimiento de los
pueblos muiscas son llamados chibchas en la época colonial (al igual que su idioma), son un pueblo indígena de probable procedencia centroamericana, descendientes directos que viven en los departamentos de Cundinamarca, Boyacá y parte de Santander.
La consecuencia es que Buena parte de la población actual de la Cordillera Oriental de Colombia es resultado del mestizaje entre los muiscas y otros pueblos, principalmente españoles.