En resumen

En las naciones en vía de desarrollo como la nuestra, el rol del Estado como ente orientador y promotor del desarrollo nacional juega un papel más incidente, así como también tiene metas, objetivos y propósitos más dinámicos e importantes que en el mundo desarrollado.

Mejor respuesta

Hubo
9

En las naciones en vía de desarrollo

como la nuestra, el rol del Estado como ente orientador y promotor del

desarrollo nacional juega un papel más incidente, así como también tiene

metas, objetivos y propósitos más dinámicos e importantes que en el

mundo desarrollado.

El sector público está obligado a

intervenir en muchas áreas, donde el sector privado no ha podido hacerlo

sea por falta de interés en iniciativas no productivas a corto plazo,

sea porque se necesitan inversiones considerables que las empresas

privadas no están en condiciones de financiar.

Es por ello que el proceso de

crecimiento económico que la República Dominicana de abocarse para

producir un real y eficaz desarrollo nacional, tiene que ser un proceso

provocado y dirigido, en definitiva planificado por el Estado, por ser

éste el único con poder y posibilidades reales para provocar, dirigir y

planificar este proceso en forma acelerada.

Con este propósito se

necesita trabajar con entusiasmo en la organización de las instituciones

y los grupos técnicos y administrativos que tiene la responsabilidad de

planificar y programar las actividades de desarrollo en cada región.

En forma simultánea se debe desdoblar

los esfuerzos para eliminar la desigual concentración de la producción

de bienes y servicios en un solo polo, específicamente en la capital de

la República, así como dar pasos acelerados para la transferencia de las

actividades económicas y administrativas hacia las regiones, procurando

una mayor justicia en la asignación de los recursos nacionales y la

elevación del nivel de vida de todo el pueblo dominicano.

En otro orden, bien sabemos que la

planificación ha sido en América Latina una técnica de difícil

instrumentación e implementación ; sin embargo, los preocupantes niveles

de pobreza y debilidad institucional que obstaculizan nuestro desarrollo

social, obligan recurrir a ella para transitar de la administración

pública que resuelve los problemas en la medida que se van presentando, a

la que procura prever el futuro sustentado en base al estudio del

pasado y el presente, para así programar acciones racionales y

sistemáticas que nos lleve a utilizar con eficiencia los recursos

nacionales.

Por tan justificables razones,

debemos estar plenamente convencidos que constituye un deber ineludible

de los diferentes estamentos del Estado y las instituciones

comprometidas con nuestro desarrollo, asumir la planificación como

instrumento capital para la conquista del progreso social y el bienestar

colectivo, a fin de acelerar el proceso económico y social que urgimos

para erradicar los males que nos laceran, así como para lograr una

correcta distribución de los beneficios del proceso de desarrollo, tal

como se ha producido en las naciones desarrolladas.

Espero ayudarte!