La mayoría de lostranstornos del comportamiento tienen su origen en el funcionamiento del cuerpo, aun cuando sean respuestas a situaciones emocionales, actitudinales o cognitivas, por lo que es indispensable que estos sean estudiados sobre su base biológica, es decir, sobre los elementos fisiológicos que explican los fenómenos presentados en la conducta.
La psicología ha de tomar en consideración ambos ámbitos, tanto el mental, en cuanto a la dimensión interior o correspondiente con los procesos propios de la conducta, como también los aspectos cerebrales, fisiológicos, biológicos, en general, que determinarán la sustancia del problema.
De este modo se puede precisar de forma más eficaz la solución desde las raíces.