RENACIMIENTO El
Renacimiento es el periodo de la historia europea caracterizado por un
renovado interés por el pasado grecorromano clásico y especialmente por
su arte.
El renacimiento comenzó en Italia en el siglo XIV y se difundió
por el resto de Europa durante los siglos XV y XVI.
En este periodo, la
fragmentaria sociedad feudal de la edad media, caracterizada por una
economía básicamente agrícola y una vida cultural e intelectual dominada por la Iglesia,
se transformó en una sociedad dominada progresivamente por
instituciones políticas centralizadas, con una economía urbana y
mercantil, en la que se desarrolló el mecenazgo de la educación, de las
artes y de la música.
2. EL HUMANISMO El
humanismo, la revitalización del aprendizaje clásico y la inquietud
doctrinal y especulativa que comenzó en el siglo XV en Italia a
principios del renacimiento, desplazó el escolasticismo como filosofía
principal de la Europa occidental y privó a los líderes de la Iglesia
del monopolio sobre el aprendizaje que antes habían ostentado.
Los
miembros legos estudiaban literatura antigua y eruditos de la categoría
del humanista italiano Lorenzo Valla, evaluaron de forma crítica las
traducciones de la Biblia y otros documentos que eran la base del dogma y
de la tradición de la Iglesia.
La invención de la imprenta con tipos de
metal móviles, incrementó en gran medida la circulación de los libros y
extendió las ideas de renovación espiritual por toda Europa.
Los
humanistas que vivían fuera de Italia, como Erasmo de Rotterdam en los
Países Bajos, John Colet y sir Tomas Moro en Inglaterra, Johann Reuchlin
en Alemania y Jacques Lefèvre d'Étaples en Francia, aplicaron nuevas
normas a la evaluación de las prácticas de la Iglesia y al desarrollo de
un conocimiento más preciso de las Escrituras.
Estos estudios eruditos
sentaron las bases sobre las que el teólogo Martín Lutero y el
reformista Calvino reivindicaron que la única autoridad religiosa
posible era el juicio individual aplicado al estudio de la Biblia.
3. LA REFORMA La
reforma fue un movimiento religioso del siglo XVI que tuvo una gran
trascendencia política, cultural y social.
Es preciso distinguir una doble corriente renovadora.
Por un lado la renovaciós de la propia Iglesia cat´lica, que era
nacesaria y venía planteandosr desde el s.
XV y, por otro lado, la
Contrarreforma, que pretendía defender a la Iglesia católica del
protestantismo.
Ciertamente, la reforma católica del s.
XVI brotó mucho
más de sus propias raíces.