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Porque hay crisis de valores en la familia​?

Porque hay crisis de valores en la familia​.

En resumen

Respuesta : Crisis de valores en la familia No basta con traer al mundo un hijo.

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Valentinasierra5
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Respuesta : Crisis de valores en la familia

No basta con traer al mundo un hijo.

Hay que asumir con responsabilidad que papá y mamá se deben constituir como dignos exponentes de principios y valores, dando ejemplo con sus actuaciones y no pensando en delegarle a terceros lo que a cada uno le corresponde.

Veo con tristeza cómo los padres de hoy dedican más tiempo a su trabajo, descuidando su misión como maestros de vida de sus propios hijos.

Existe una marcada carencia de diálogo, imponen autoridad de manera inadecuada, se desautorizan y para completar, dirimen sus conflictos frente a ellos irrespetándoles y haciéndoles partícipes de sus diferencias e inmadurez.

Muchos de estos padres terminan separándose y convirtiendo a los hijos en su caballito de pelea.

¿Estaremos enfrentando la destrucción de la familia?

Respuesta

Distinguido señor : afrontamos una crisis de valores en la sociedad, la cual influye ostensiblemente en el ámbito familiar.

La vida hedonista, el materialismo, el consumismo y la falta de fe llevan a fortalecer antivalores que poco a poco van afectando la convivencia en pareja y la relación con sus hijos.

Es notoria la ‘cultura de la separación’ donde los hijos reciben la peor parte al quedar en medio del conflicto ; pues son presionados, manipulados y maltratados por quienes dicen ser sus protectores y facilitadores.

Con este amargo panorama, a mi juicio, se deben implementar escuelas de padres en las instituciones educativas, desarrollar diplomados, especializaciones, cine - foros, conversatorios y programas especiales para brindar a papá y mamá herramientas idóneas que les permita superar sus conflictos con el objetivo primordial de preservar la familia.

Reflexión

No basta con querer a los hijos.

Los padres se deben preparar para conocerles y guiarles sabiamente.

Deben ser maestros de vida, dignos exponentes de valores humanos que, inculcados en un ambiente de disciplina y amor, facilitarán el desarrollo de su personalidad para emprender la búsqueda de su realización y felicidad.

Quien ama a su hijo lo reprende, no permitirán ni mucho menos propiciará actos de irrespeto que atenten contra la dignidad de las personas ; además, sabrán expresar con sinceridad y prudencia lo que piensan o sienten, evitando herir o criticar.

Su autoridad será participativa, firme pero flexible, pensando en el bien de los hijos y la estabilidad de la familia.

El hogar será un lugar luminoso y alegre donde reine la paz, la felicidad, el respeto y el amor.