Maia caminaba por las calles frías de Londres junto a lo que quedaba de su familia sus 4 primos Michael, Leonardo y Daniela.
Cuando creían que la paz estaría cerca se equivocaron una última bomba calló en su escondite, por suerte a esa hora no había nadie, Daniela comenzó a llorar ya que ellos eran judíos y creían que todo se había perdido, pero un pequeño rayo de esperanza les dio la fuerza, Maia Chazes decidió afrontar sus miedos y a hurtadillas caminaban por las desoladas calles que algún día fueron felices ahora estaban casi destruidas, ella con lagrimas en los ojos decidió ir con el mayor de todos ( Leo) a buscar el mapa que los ayudarían a salir de ese martirio que por años fue su hogar.
Michael sacó un revolver y se lo dio a Maia, y dijo - hazlo por todos y sobre todo por quienes se fueron sin despedirse - en ese momento Maia recapacitó y con más fuerzas decidió ir a buscar el mapa.
Unos minutos más tarde escucharon 4 tiros y cuando ella volteo encontró una escena que a cualquier persona no olvidaría, sus 2 primos muertos, ella solo caminó a donde yacían sus cuerpos sin vida se sentó y mirando a su único primo vivo dijo entrecortado - lo siento por no ser los suficientemente fuerte - y en ese momento Maia quiso quitarse la vida, Leonardo le quitó el arma y la guardó.
Comenzaron a correr como si no hubiera un mañana (porque no lo habría si no lo hacían) Maia Chazes corrió y corrió.
Ellos se escondieron en una casa con ático y ahí se quedaron hasta el resto de ese horrendo 7 de Mayo de 1945.
Ellos pudieron respirar por fin paz.