La Biblia no puede ser interpretada literalmente, ya que en su lenguaje abunda en gran manera las metáforas y alegorías.
Por ello, el término "rico", más allá de las posesiones materiales debe ser interpretado como abundancia en pecados como la codicia, el egoísmo, la avaricia, envidia, odio, etc.
Dios permitió desde principio que existiera la desigualdad para enseñar a los hombres a confiar en Él.
Así mismo, Dios permite que existan ricos y pobres porque así como el pobre necesita trabajo, el rico necesita trabajadores.
Te imaginas qué pasaría en un mundo en donde todos fuéramos y tuviéramos las mismas cosas?
Realmente crees que todos los hombres se conformarían con ser iguales?
Así como existe el bien, también existe y debe existir el mal para que haya un desequilibrio.
Si no, cómo aprendíamos sino con experiencias?
Lo más importante es que todo hace parte de la voluntad de Dios.
Su tiempo, espacio y lugar son un misterio para el hombre, nuestro deber no es cuestionar sino creer y esperar.
Luchar por servirle y agradarle llevando una vida recta, sin fanatismos ni idolatrías.
Todos, buenos o malos, somos juzgados por el único dios del mundo y en su tiempo veremos recompensas y castigos.
"Esfuércese y aliméntese tu corazón, y espera a Jehová".