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Como podemos practicar el espiritu de reparacion para el inmaculado corazon de María?

Como podemos practicar el espiritu de reparacion para el inmaculado corazon de María?

7Andres82086

Mejor respuesta

Shanny2000

0

Ella invita a todo hombre o mujer que reciba este pequeño

texto para que se aliste en el ejército que Ella está preparando para

los tiempos finales que preceden al Triunfo definitivo de su

Inmaculado Corazón, hecho que acaecerá irreversiblemente según los

designios de Dios, tal como la Virgen de Fátima lo anunció en su

momento.

Los que llevan a cabo la consagración al Inmaculado Corazón de María,

con una verdadera y sincera preparación, tal cual es solicitada por

Ella misma y según sus propias palabras, transcritas aquí, recibirán al

Espíritu Santo en sus corazones y sus vidas se encaminarán hacia una

santidad y perfección radical, bajo la protección especial de la

Santísima Virgen.

A partir del momento de la consagración, Ella los

alistará en su ejército triunfador y formarán parte de su séquito el día

del Señor.

Sólo se requiere meditar cada día lo que la Santísima Virgen

habla para cada uno de ellos, poner en práctica lo que Ella misma

sugiere en sus locuciones y prepararse intensa y sencillamente con la

mejor disposición de ánimo, confiados de que Ella nos ayudará para que

realmente surja una verdadera conversión en nuestro corazón.

Es una promesa que Ella tiene al que desee formar parte de su gran Ejercito Triunfador.

Si a lo dicho se une la oración sincera de corazón,

durante todo el periodo de preparación, la eficacia de esa oración

estará garantizada por la propia promesa y palabra de la

Santísima Virgen que está ya en el tiempo en que va a lograr aplastar

definitivamente la cabeza de la serpiente infernal.

Si rechazas esta gracia particular, gratuita y

no merecida por nadie y que Ella te está ofreciendo por medio de este

libro, estarás renunciando voluntariamente a una de las más grandes y

mejores oportunidades que Dios ha concedido para tu Santificación y

Salvación final.

Esta es una gracia y un don que el Corazón de Jesús tenía reservado únicamente para estos tiempos finales.