2 Milagros que realizo San Martin de Porres?
2 Milagros que realizo San Martin de Porres.
2 Milagros que realizo San Martin de Porres.
En resumen
1. - Elvira Moyano hizo caer su jarra de vidrio uno de los pedazos entró en su ojo, los médicos dijeron que lo perdería. Por consejo de los Frailes una vecina colocó la imagen del santo en un paño húmedo sobre el ojo.
1. - Elvira Moyano hizo caer su jarra de vidrio uno de los pedazos entró en su ojo, los médicos dijeron que lo perdería.
Por consejo de los Frailes una vecina colocó la imagen del santo en un paño húmedo sobre el ojo.
El cirujano asombrado comprobó quetenía un ojo nuevoy el paño quedó como la piel de un ojo muerto.
2. - Un niño de dos años cayó del segundo piso de un balcón al romperse la cabeza, el médico aseguró que le salía materia de los sesos y descartaron esperanzas de vida.
Sin embargo, toda su familia pidió la ayuda de fray Martín y al día siguiente amaneció milagrosamente recuperado y posteriormente se comprobó que no había quedado secuela alguna.
Espero que te ayude
Se
le atribuye el don de la bilocación.
Sin salir de Lima, fue visto en
México, en África, en China y en Japón, animando a los misioneros que se
encontraban en dificultad o curando enfermos.
Mientras permanecía
encerrado en su celda, lo vieron llegar junto a la cama de ciertos
moribundos a consolarlos o curarlos.
Muchos lo vieron entrar y salir de
recintos estando las puertas cerradas.
En ocasiones salía del convento a
atender a un enfermo grave, y volvía luego a entrar sin tener llave de
la puerta y sin que nadie le abriera.
Preguntado cómo lo hacía, siempre
respondía : "Yo tengo mis modos de entrar y salir".
Se le reputó control sobre la naturaleza, las plantas germinaban antes
de tiempo y toda clase de animales atendían a sus mandatos.
Uno de los
episodios más conocidos de su vida es que hacía comer del mismo plato a
un perro, un ratón y un gato en completa armonía.
Se le atribuyó también el don de la sanación, de los cuales quedan
muchos testimonios, siendo las más sorprendentes la curación de enfermos
desahuciados.
"Yo te curo, Dios te sana" era la frase que siempre solía
decir para evitar muestras de veneración a su persona.
Según los
testimonios de la época, a veces se trataba de curaciones instantáneas,
en otras bastaba tan sólo su presencia para que el enfermo desahuciado
iniciara un sorprendente y firme proceso de recuperación.
Normalmente
los remedios por él dispuestos eran los indicados para el caso, pero en
otras ocasiones, cuando no disponía de ellos, acudía a medios
inverosímiles con iguales resultados.
Con unas vendas y vino tibio sanó a
un niño que se había partido las dos piernas, o aplicando un trozo de
suela al brazo de un donado zapatero lo curó de una grave infección.
Muchos testimonios afirmaron que cuando oraba con mucha devoción,
levitaba y no veía ni escuchaba a la gente.
A veces el mismo Virrey que
iba a consultarle (aún siendo Martín de pocos estudios) tenía que
aguardar un buen rato en la puerta de su habitación, esperando a que
terminara su éxtasis.
Otra de las facultades atribuidas fue la videncia.
Solía presentarse
ante los pobres y enfermos llevándoles determinadas viandas, medicinas u
objetos que no habían solicitado pero que eran secretamente deseadas o
necesitadas por ellos.
Se contó además entre otros hechos, que Juana, su
hermana, habiendo sustraído a escondidas una suma de dinero a su esposo
se encontró con Martín, el cual inmediatamente le llamó la atención por
lo que había hecho.
También se le atribuyó facultades para predecir la
vida propia y ajena, incluido el momento de la muerte.
El santo de la escoba fue canonizado por el Papa Juan XXIII el 6 de Mayo de 1962 con las siguientes palabras del Santo Padre :
"Martín excusaba las faltas de otro.
Perdonó las más amargas
injurias, convencido de que el merecía mayores castigos por sus pecados.
Procuró de todo corazón animar a los acomplejados por las propias
culpas, confortó a los enfermos, proveía de ropas, alimentos y medicinas
a los pobres, ayudo a campesinos, a negros y mulatos tenidos entonces
como esclavos.
La gente le llama ‘Martín, el bueno’.
"
De los relatos que se guardan de sus milagros, parece deducirse que
Martín de Porres no les daba mayor importancia.
A veces, incluso, al
imponer silencio acerca de ellos, solía hacerlo con joviales bromas,
llenas de donaire y humildad.
En la vida de Martín de Porres los
milagros parecían obras naturales.
Milagros atribuídos . Las historias de sus milagros son muchas y sorprendentes, éstas fueron recogidas como testimonios jurados en los Procesos diocesano (1660 - 1664) y apostólico (1679 - 1686), abiertos para promover…
Respuesta : Hizo comer a un ratón, un gato y un perro de un mismo plato. Ojalá y te ayude ; ).