Los suelos de espacios dedicados a la minería y los de origen marino en ocasiones contienen un pH bajo y elevadas cantidades de sulfatos, lo que limita el crecimiento de vegetación en ellos.
Para comprobar la capacidad de un suelo de ser ácidos y formar iones sulfato existe una reacción en la que se agrega Peróxido de Hidrógeno al suelo con contenido de Pirita (Bisulfuro de Hierro), llamada precisamente Prueba del Peróxido : FeS₂ + H₂O₂→ Fe + H + SO₄ + H₂O
El reactivo empleado es el peróxido de Hidrógeno, en una concentración al 30% v / v, dando como resultado una reacción de oxidación de la pirita, obteniéndose hierro, hidrogeniones, ión sulfato y agua como productos.
Los hidrogeniones y el sulfato forman H₂SO₄ y la presencia de el ión ácido Fe⁺ son los que determinan la acidez del suelo.
La reacción balanceada es : FeS₂ + 15 / 2 (H₂O₂) → Fe³⁺ + H⁺ + 2SO₄²⁻ + 7H₂O
De acuerdo a los datos obtenidos, cuando existen altas concentraciones de pirita en el suelo, sin otro elemento que lo neutralice, la tendencia del mismo será a ser ácido, y por ende, no permitirán el desarrollo de vida vegetal.