Fue descubierto el quinto estado físico
de la materia, la condensación Bose - Einstein, un estado extremo de la materia
en el cual los átomos dejan de comportarse de manera “normal”.
En el nuevo estado de la materia, los
átomos pierden su identidad propia y forman una sola onda cuántica de
partículas.
Tal como los fotones en un láser óptico, todos los átomos del
condensado se hallan en la misma longitud de onda y laten en la misma
frecuencia.
Los físicos llamaron a ese estado de la
materia, con el nombre de condensado de Bose - Einstein (BEC).
Los científicos pudieron intuir la existencia
de ese fenómeno en compuestos superconductores y en el helio superfluido, los
intentos por producirlo en laboratorio fracasaron porque las técnicas de
criogenia eran incapaces de enfriar átomos a temperaturas de sólo 170
milmillonésimas de grado por encima del cero absoluto
Su aplicación será en un “láser atómico”
que, en lugar de fotones, emita un rayo de átomos vibrando en el mismo estado
mecánico cuántico.
Tal láser atómico podría, por ejemplo, permitir construir
pequeñísimas estructuras con precisión hasta hoy inédita, técnica de la cual
podrían aprovecharse la nanotecnología y la industria de computadoras.