En resumen

Diluímos la harina en una taza de agua fría utilizando un tenedor o molinllo de fierro como el de la foto. Calentamos las dos tazas de agua restante a fuego lento.

Mejor respuesta

Criollita15
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Diluímos la harina en una taza de agua fría utilizando un tenedor o molinllo de fierro como el de la foto.

Calentamos las dos tazas de agua restante a fuego lento.

Agregamos la harina diluída poco a poco, moviendo constantemente ; con una cuchara de madera hasta que no queden grumos.

Espero Te Ayude.