El embarazo y el puerperio son dos etapas que suponen un importante giro en la
vida de una mujer, en los que además se suceden múltiples cambios que pueden originar
que sea más vulnerable a desarrollar desde variaciones en su estado emocional hasta
sintomatología psicológica.
De esta manera se puede llegar a convertir lo que podría ser
una experiencia muy positiva en una fuente de incomodidades e incluso de enfermedad.
El nacimiento de un hijo es un hecho biográfico además de biológico, y la
adaptación de la mujer a este período puede verse afectada o modificada por distintos
factores.
No se han encontrado factores determinantes, sin embargo sí que existen
variables etiopatogénicas que pueden estar relacionadas con que la mujer no desarrolle
una correcta adaptación a este nuevo período de su vida.
Dentro de éstas, podemos
destacar las variables biológicas, psicológicas y sociales.
La psicopatología se va a originar, por lo tanto, de la interacción entre múltiples
factores de riesgo y factores protectores, algunos genéticos y otros ambientales.