Hay ciertas manifestaciones de comunicación que perjudican el intercambio de información entre el emisor y el receptor.
Estas actitudes generan distanciamiento entre el emisor y el receptor lo que perjudica el correcto flujo de la comunicación.
Entre esas modalidades inadecuadas podemos encontrar algunas del día a día como lo son : tener una actitud de juez, ser sabelotodo, extremadamente analítico, ser moralista, crítico y consolador.
El exceso de estas cualidades entorpecen la transmisión del mensaje y no permite el aporte de ideas para la resolución de conflictos y no genera empatía con los involucrados.
Por ello, es necesario saber escuchar para así proveer al emisor de las mejores opciones de resolución.