Respuesta : La dignidad del ser humano encontró en el derecho penal, durante los siglos XVII y XVIII, un gran protector y aliado pues dicha ciencia empezaría “sus batallas contra el despotismo represivo e inquisitivo propio del ancienrégime, y fue definiendo los valores de la civilización Jurídica moderna y las líneas maestras de Estado de derecho : el respeto a la persona humana, los valores de la vida y de la libertad personal, en donde el nexo entre legalidad y libertad, la tolerancia y la libertad de conciencia y de expresión, la concepción del derecho y del Estado como artificios cuya legitimación depende del cumplimiento de sus funciones de tutela de los derechos de los ciudadanos.
”[9] Explicación : Es por tanto la dignidad del individuo, el límite material primero a respetar por un Estado democrático, lo que va fijando topes a la dureza de las penas y agudizando la sensibilidad por el daño que causan en quienes la sufren.
Siendo pertinente ponernos a pensar si el principio de la dignidad humana ha sido construido en base al segundo imperativo categórico de Kant que establece que “…el hombre, y en general todo ser racional, existe como fin y no simplemente como medio arbitrario de tal o cual voluntad….
El hombre…en todas sus acciones, ora se refieran a sí mismo, ora a los demás seres racionales, debe ser considerado siempre como fin….