La canofilia que marca esta disputa subraya por un lado el abandono y la crueldad
con los perros, pero oculta a su vez el olvido del otro - humano.
La campaña internacional
a favor del perro termina mutilando y asesinando una y otra vez al hombre
Natividad.
Se le inculpa sin juicio, se le condena al olvido, al silencio y a la marginalidad.
En nombre de la “civilización”, de lo “humano” y del “amor”, los ciberactivistas,
así como algunos críticos conservadores vilipendian y condenan a Natividad, el hombre,
como delincuente.
De nuevo, lo lanzan fuera de la sociedad y violentan incluso
su memoria póstuma.
Los adalides de la justicia se convierten así, a través de sus
manifestaciones explícitas de odio, en avatares del fascismo más primitivo y visceral.
La obra de Habacuc y el mismo artista son degradados como productos de una cultura
de escasa tradición democrática y poco civilizada.
Los documentos que forman la base de este trabajo provienen de una extensiva
investigación que agrupa sitios de internet, entrevistas con los principales
actores de la polémica, así como material recopilado en un foro académico dedicado
al tema.
En consecuencia, el autor logra ejemplificar a lo largo del texto las
ambivalencias y contradicciones que estructuran lo social.