Desde el niño, al adolescente y al adulto todos tienen diferentes intereses porque cada uno vive una etapa distinta de su existencia, durante la adolescencia los jóvenes suelen perseguir el pertenecer a un grupo, tener sus primeras relaciones íntimas, mirar al futuro para alcanzar pronto la mayoría de edad, prepararse en sus estudios en busca de su preparación preferida, ir poco a poco consiguiendo su independencia, tener a ídolos en quien reflejarse, programar pequeños proyectos, involucrarte en alguna asociación y en la práctica de algún deporte, etc, con todo ello pueden ya comenzar a sentirse realizados y bien aceptados por los demás, a medida que se van haciendo adultos los proyectos buscan una estabilidad, siempre depende de cada persona, tener pareja estable, independencia, un trabajo que te enriquezca, formar una familia, dedicarte a ayudar a los demás, entregarte a Dios y vivir por y para Él, etc, etc, asi es como la persona cuando se ha sacrificado, trabajado y luchado por aquello que anhelaba puede decir que ha alcanzado su meta en la vida y se siente plenamente realizado.