Esta es la parte que faltaba ?
Esta es la parte que faltaba ! De la temperatura. Antes hablábamos del medio ambiente y de lo importante que es ser conscientes de sus problemáticas pero. ¿sabías que las matemáticas nos pueden ayudan a conocerlo mucho mejor y nos brindan datos muy útiles? Veamos este ejemplo : ¡Los grillos se comunican pero no nos dejan dormir! Cuando hace mucho calor es habitual escuchar el sonido que hacen los grillos al frotar sus patas, el "cri - cri" mediante el cual, como vimos en la Etapa 1, se comunican, y que ha arruinado más de un sueño. Veamos una recomendación : para tratar de conciliar el sueño nuevamente, en lugar de contar ovejas, debés contar los chirridos por minuto. Tal vez no consigas dormir, pero al menos vas a saber qué temperatura hace. El profesor Amos Emerson Dolbear (Estados Unidos, 1837 - 1910) fue el primero en estudiar la relación existente entre el número de chirridos de un grillo y la temperatura que existía. A mayor temperatura, más chirridos se producen por minuto, y según desciende, menos. Así que Dolbear publicó la primera ecuación para poder calcular la temperatura a partir de los chirridos de un grillo en 1897 y es la siguiente : , donde n es el número de chirridos por minuto. Se llama ecuación de Dolbear. Entonces si en una noche de verano nos sentamos afuera y contamos que los llamados grillos termómetros cantan 200 veces por minuto, es decir n = 200, y reemplazamos en la ecuación, la temperatura será ¿Si la temperatura es 36°C, te animás a decir cuántos chirridos por minuto deberíamos escuchar?