A medida que aumenta el uso de internet en nuestro país, cada vez son más las personas que entran para buscar temas de salud.
Existe todo tipo de información en línea, desde lo válido e importante hasta lo más falso y peligroso.
El problema es que no es tan fácil distinguir qué es bueno y qué es malo.
Los mismos médicos nos perdemos en este mar de información.
Aquí trataremos de resumir algunos tips para saber si lo que encuentro en internet puede ser información confiable.
Lo primero que hay que cuidar es quecualquiera puede escribir o publicar en internet.
No se necesita tener una página, ni pagar a un programador.
El simple hecho de entrar a Wikipedia y presionar editar nos da la oportunidad de escribir lo que sea.
No por estar en internet significa que quien lo escribe es alguien confiable.