Los argumentos lógicos son procedimientos de razonamiento que no pueden ser desafiados con éxito por nadie.
Eso se dice en el sentido que un argumento lógico puede vencer cualquier duda, puesto que sigue unas reglas precisas y rigurosas (precisas y rigurosas como son los procesos matemáticos), que permiten derivar o inferir conclusiones a partir de las premisas.
Es decir, se parte de un grupo de verdades conocidas o demostradas previamente, y se utilizan secuencias de pensamiento (pensamiento lógico o matemático) válidos universalmente que llevan de una verdad a otra hasta llegar a demostrar la veracidad de un suceso.