El desarrollo intelectual depende de nuestra capacidad de razonar un conocimiento y de lo bien que lo difundimos, ya sea a través de el habla o la escritura.
La escritura influye incluso antes de que redactemos el mensaje.
Previamente absorbimos un conocimiento de algún texto o redacción, y gracias a nuestro razonamiento lo procesamos y entendemos, desarrollando nuestro intelecto, y al momento de escribirlo de la forma como lo entendimos nos hacemos influencia activa de aquel que lea y reciba nuestro aporte a la enseñanza sobre un tema.
La escritura influye en nosotros gracias a nuestro razonamiento y se torna en influencia para otros al difundir el mensaje de forma escrita.