“Siurana, el camí” o “Siurana, el
camino” es una obra del famoso pintor español, Joan Miró, producto de una
hermosa mezcla que comprenden los nuevos conocimientos de un pintor de habilidades
incipientes, enseñanzas de magníficos maestros y la inspiración de paisajes
naturales desconocidos.
El día limpio enviado por los
dioses proporciona a la naturaleza más vida de lo habitual, llenando los ojos
de cualquier alma despierta de colores y sensaciones dignas de ser retratadas, así
le sucedió a Miró en el pueblo de Siruana.
Inspirado por las voces de duendes y
de ninfas decidió pincelar las montañas mágicas que lo acogían, transmitiendo
con su arte un mundo infantil, mágico, donde lo complicado si ves con el corazón
se hace sencillo.