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1)la virgen de chapi es mexicana?

1)la virgen de chapi es mexicana? 2)donde apareció la virgen de chapi)lugar de origen) 3)cuando lo celebran?

En resumen

Virgen de Chapi Patrona de Arequipa, su festividad principal se celebra el 1 de mayo, aunque también se celebra el 2 de febrero, día de la Virgen Candelaria, el 8 de setiembre, día de la Natividad de María y el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción.

Mejor respuesta

Vanu20
9

Virgen de Chapi

Patrona

de Arequipa, su festividad principal se celebra el 1 de mayo, aunque

también se celebra el 2 de febrero, día de la Virgen Candelaria, el 8 de

setiembre, día de la Natividad de María y el 8 de diciembre, día de la

Inmaculada Concepción.

Algunos aseguran que el origen del culto se remonta al siglo XVII,

cuando erupciona el volcán Huayna Putina llevándose con su lava ardiente

el pueblo de Accauhua, ubicado a pocos kilómetros de lo que hoy es

Omate, en el departamento de Moquegua.

Entonces, un buen número de

habitantes de la zona, sobre todo de la huaca Churajón, que portaban

consigo la imagen de la Virgen de la Purificación o Virgen de la

Candelaria, caminaron por el árido desierto hasta que decidieron

asentarse en Yarahua, aproximadamente a cinco y medio kilómetros del

actual santuario.

En medio de cerros abruptos y escarpados, escasos cactus y con un sol

impenitente, los caminantes descubrieron un pequeño ojo de agua.

Ahí

mismo se quedaron y levantaron un tambo, ideal para dar posada a los

arrieros que se movilizaban entre Arequipa y Moquegua.

Construyeron

inmediatamente una pequeña ermita para la sagrada imagen, bajo la

advocación de la Virgen de la Candelaria de Cheipi, nombre de la

quebrada en la que construyeron sus rústicas casas.

Fueron los arrieros

que iban y venían, quienes se encargaron de difundir las bondades de la

milagrosa imagen.

Gente de pueblos vecinos, asombrada por las fantásticas historias que se

contaban sobre la Virgen, empezó a visitar el lugar.

Sobre todo para la

celebración principal, el jueves anterior al inicio de Cuaresma - es

decir, el Jueves de Comadres o jueves anterior al domingo de

carnavales - .

Cuando los fieles hicieron de Cheipi un lugar de

peregrinación, se edificó la primera capilla, en piedra y barro,

conocida en la actualidad como Capilla Vieja.

La palabra cheipi se

castellanizó por chapi, nombre que ahora llevan no sólo el santuario

sino también la zona.

En 1798 el párroco de Pocsi Juan de Dios José Tamayo, tras recibir un

sinnúmero de quejas de los vecinos de Chapi Viejo - a cinco kilómetros y

medio del actual santuario - , sobre la lejanía y aislamiento en el que se

encontraba el lugar, decidió llevar la imagen al pueblo de Sogay.

Además alegaba que con motivo de la fiesta de febrero la multitud de

peregrinos, en vez de dedicarse a la oración, hacía desmanes, ocupando

su tiempo en borracheras, provocando desorden y dando bochornosos

espectáculos.

Se formó una comisión integrada por pobladores de Sogay y Chapi Viejo

para la procesión de traslado.

El camino era largo y por un terreno

accidentado.

Tras andar casi una legua, descansaron y al retomar la

marcha se encontraron con una ligera pendiente, antes de comenzar

nuevamente con el ascenso que los llevaría a La Escalerilla (lugar del

actual Chapi).

Entonces ocurrió algo inesperado : una fuerte lluvia de

arena blanca y fina hizo que los cargadores no pudieran ver más allá de

sus narices.

Se detuvieron esperando que el extraño fenómeno cesara.

Cuando el blanco mar de arena había desaparecido en medio del desierto,

los cargadores decidieron continuar con su travesía.

Intentaron levantar

las andas de la Virgen varias veces, pero no pudieron lograrlo.

Por más

esfuerzos que hicieron, la imagen no se movió un palmo.

Lo intentaron

una y otra vez, se dieron cuenta que este fenómeno no era cosa natural.

El milagro puso en vilo sus almas y dejó helados sus cuerpos, pues la

Virgen estaba expresando su voluntad de quedarse en aquel lugar

solitario y silencioso, el mismo que hoy en día conocemos como el

Santuario de Chapi.

Los pobladores de Chapi, fueron los primeros en

rendirle devoción a la Santísima Virgen, sobre cuya notable imagen no

dejaban de arremolinarse el viento y la arena de esta zona desértica del

sur del país.

La noticia del milagro corrió por todos los pueblos.

Pronto acudieron

peregrinos del sur y del norte y la devoción a la Virgen de Chapi creció

más rápido de lo que cualquiera pudiese imaginar.

Arrieros y campesinos

levantaron una humilde y rústica capilla con muros de piedra y barro y

la techaron con paja.

Estuvo en pie el 13 de agosto de 1868, hasta que

un fuerte terremoto sacudió Arequipa ; la capilla se vino a tierra pero

la Virgen fue encontrada ilesa.

El mismo año del terremoto (1868) se inició la construcción de un nuevo

templo, con la ayuda de los chapeños y los hijos del pueblo de

Yarabamba.

Fue inaugurado durante la fiesta de la mamacha Candelaria en

1869.

En el año de 1893, bajo la supervisión del párroco de Pocsi, Emeterio

Retamozo, se empezó a levantar un templo de mayores dimensiones.

Sus

paredes serían de blanco sillar y el techo de reluciente calamina.

También se construyeron habitaciones para dar posada a los peregrinos.

La obra se concluyó en 1898 y hoy se le llama a esta construcción

«Iglesia Vieja».

El templo fue restaurado en 1922 tras el incendio y el

terremoto del mismo año.

A partir de 1940, tras la conformación de un comité para la construcción

del nuevo templo, no cesó el entusiasmo y se edificó un templo de

mayores dimensiones y comodidades para la Santísima Virgen.

En 1964 las

obras se terminaron, su estructura ahora es de fierro, ladrillo, cemento

y sillar.

La imagen de la Virgen de Chapi mide 1.

25 metros, la corona de oro que

lleva en su cabeza hace que parezca más alta.

Su vestimenta es rica y

colorida ; tiene variadas túnicas con aplicaciones de piedras preciosas y

bordados de hilos de oro.

Posee además infinidad de mantos bellamente

adornados, uno de los cuales tiene bordado el escudo de Arequipa.

Desde

1985 luce un rosario de oro obsequiado por Juan Pablo II.

La virgen

lleva en su brazo izquierdo al niño Jesús y una canastita primorosamente

tejida con dos palomas hechas con plumas de aves y un cetro de oro.

En

el brazo derecho carga otra canastilla más pequeña con dos pichones de

paloma blanca.