En resumen

Arriba, en el azul del firmamento, en la extensión sin fin, diáfana y pura, el incásico dios arde y fulgura, como fulge en el hombre el pensamiento.

Mejor respuesta

Maklly012
7

Arriba, en el azul del firmamento,

en la extensión sin fin, diáfana y pura,

el incásico dios arde y fulgura,

como fulge en el hombre el pensamiento.

Abajo, del volcán sobre el asiento,

lidiando, cual cóndores en la altura,

dos nobles pueblos que, en igual bravura,

son de la Gloria y del Valor portento.

Y ante la augusta esplendidez del cielo - mudo testigo del humano duelo -

del Tiempo y del Pasado en la honda tumba,

la vieja Monarquía se derrumba

y el Genio de los libres se levanta.