Los estaos democráticos en
ocasiones necesitan tomar una propiedad ajena para ser utilizada o bien por el mismo
estado representado por el gobierno o para ser demolido y en su lugar hacer otra
infraestructura o darle un uso mejor para el bienestar de una mayoría de la
población.
Esta figura jurídica y también constitucional
se le conoce como “EXPROPIACIÓN”.
El proceso para expropiación no es
tan sencillo, primero se debe declarar la “Utilidad
pública” del objeto, cosa o derecho a ser expropiado y luego en un juicio
se fija o se acuerda el precio a ser compensado el propietario por parte del
estado.
Una vez satisfechas las partes
es cuando el estado procede a pagar el monto fijado "justiprecio" y el propietario a entregar
el inmueble, bien, cosa o derecho en litigio.
Después de cumplidos estos
extremos de ley es cuando el estado puede entrar en posesión absoluta del
inmueble o bien expropiado.