La reflexión es que los Estados Unidos de América fueron desde sus inicios una nación con un peso político y económico exorbitante, al punto de lograr consolidar el Tratado de Guadalupe - Hidalgo, en donde se estipulaba que los actuales Estados de California, Nevada, Utah, Nuevo México y Texas, parte de Arizona, Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma.
Serían ahora territorios estadounidense.
Estos territorios se obtuvieron mediante conflictos bélicos, y otros territorios se obtuvieron mediante el desembolso de grandes sumas de dinero.