La inmigración ha sido una característica permanente de las
ciudades desde el comienzo de la historia.
La inmigración es consustancial
a la ciudad y ha significado una aportación de gran valor, factor
de crecimiento económico y de innovación.
Y lo sigue siendo
hoy a pesar de que los cambios en las sociedades desarrolladas exigen en
la actualidad una menor demanda de mano de obra y, por consiguiente, un
menor número de inmigrantes para el mercado de trabajo.
En esta
exposición hablaré sucesivamente de : 1) los inmigrantes en
la ciudad ; 2) los efecto positivos de la inmigración para las ciudades ;
3) la segregación y el conflicto social ; 4) migración y cualificación
en la crisis del Estado del Bienestar ; y 5) las relaciones entre inmigración
y el mercado de trabajo, así como los problemas de localización
en la ciudad.
La exposición se cierra con unas reflexiones finales(1).