Respuesta : LOS MINISTROS TURGOT, NECKER, CALONNE Y BRIENE están de acuerdo en que la solución está en reformar el sistema retributivo e imponer un nuevo impuesto, la «subvención territorial», proporcional a la renta y obligatorio para todos, incluso para los privilegiados.
La Asamblea de Notables (nobleza y clero), convocada para darle respaldo legal, y el Parlamento de París rechazan el nuevo impuesto, que suponía la abolición de sus privilegios, y declaran que sólo los auténticos representantes de la nación tienen poder para hacerlo.
De este modo, se obliga al rey a convocar los Estados Generales : es la revuelta de los privilegiados.
Estos, pensando en el voto por estamento (nobleza y clero dos votos, frente a tercer estado un voto), esperaban dominar los Estados Generales y, en consecuencia, reforzar sus privilegios y ampliar su participación en la política.