El proceso de independencia es tema sagrado en un país que tuvo que construir una identidad propia haciendo malabares entre indígenas, mestizos, ibéricos, terratenientes, curas, campesinos.
Durante años se gritaba en las plazas, aún se escucha, "mueran los gachupines", que quiere decir "mueran los españoles".
Ni siquiera esa frase, atribuida a la soflama lanzada por el cura Manuel Hidalgo en la Iglesia de Dolores, Guanajuato, con la que comenzaba la revuelta, puede asegurarse como real : "No hay ninguna certeza, pero supuestamente el grito original fuemuera el mal gobierno", explica a EL MUNDO Álvaro Matute, prestigioso historiador y miembro de la Academia Mexicana de la Historia desde 1998.