La historia empieza en un pueblo en el norte de España, Socartes, donde se encuentran dos hombres : Teodoro Golfín y Pablo.
Teodoro, se pierde en las minas y pide ayuda a Pablo, quien se sabe el camino de memoria sin necesidad de verlo.
Llegan a la casa de Pablo, y Nela continúa el camino con Teodoro hasta la casa de Carlos.
Nela ha sido lazarillo de Pablo desde hace un año y medio.
Francisco, el padre de Pablo siempre le ha querido y lo único que quiere Francisco es darle la vista.
Nela conoce Socartes muy bien y Pablo dice que ha conocido el mundo por los ojos de Nela, ya que todo lo que ve ella lo describe para Pablo.
Todos los días salen a pasear por el bosque.
Entre ellos se aman muchísimo.
Nela ha crecido viviendo de lo que podía y donde podía.
Después de hacerle varios estudios, Teodoro creyó que Pablo tenía alguna esperanza de poder ver.
Francisco le contó lo que pasaría a su hermano Manuel, y Manuel le prometió que si Pablo pudiera ver después de la operación que se casaría con su hija, Florentina, que era su prima.
Unos días antes de la operación, Manuel y Florentina llegaron a Socartes.
Marianela tenía mucho miedo de perder lo único de su vida que quería, Pablo.
Pasaron los días y todo el pueblo hablaba del éxito de la operación.
Marianela tenía miedo de ser rechazada por Pablo y decidió alejarse del pueblo y huir con Celipín, un niño con el que vivía.
Después Nela se arrepintió y no continuó el viaje con Celipín.
Florentina, que estaba llena de bondad y de gratitud hacia Nela, le ofreció un verdadero hogar junto a la familia y, además, le avisó de los deseos de su primo por conocerla.
Marianela estaba triste y confundida y estuvo vagando por el bosque durante unos días.
Un día, Teodoro la encontró en las peores condiciones y la llevó a Aldeacorba a descansar.
Ya en casa de los Penáguilas, Florentina cuidaba de Nela, que se veía cansada y confundida.
Una tarde, mientras la prima Florentina cosía un vestido para Marianela, Pablo irrumpió en la habitación y, sin la costumbre de la vista, vio a su prima sin enterarse de la presencia de Nela y el doctor.
El joven empezó a hablarle a su prima de su belleza y de la fortuna de haberla conocido.
Cuando descubre al doctor y a Nela era demasiado tarde.
Marianela, por el dolor, el desencanto y la mala vida murió minutos después de confesarle a Pablo su identidad.
Florentina mandó a hacer el más bello de los sepulcros para Nela.