Con
el descubrimiento de las nuevas tierras americanas surgieron los grandes
imperios europeos de ultramar.
España
y Portugal se repartieron los territorios de America a través de Tordesillas
firmado en 1494 por los reyes de estas dos naciones.
En
este Tratado, Portugal se hacia dueño de África, Mientras que España, Adquiría
derechos sobre el continente Americano.
Anteriormente,
las bulas del papa Alejandro VI (1493) habían extendido
Los
derechos de Portugal hasta la costa brasileña.
El
reparto del mundo realizado por el papa Alejandro VI entre las naciones
católicas no fue aceptado por los otros estados Europeos.
Inglaterra,
Francia y Holanda enviaron sus hombres a Norteamérica y las antillas para
participar en la conquista y colonización de America.
Con
los nuevos territorios, las monarquías Europeas extendieron y consolidaron su
poder político en el mundo y fortalecieron sus estados nacionales.
Los
pueblos indígenas, que tenían sus propias formas de organización, autoridades y
normas, fueron sometidos por las instituciones, leyes y gobiernos de Europa.
Los
valores y esquemas Europeos fueron prácticamente implantados en America.