Sin embargo, todos estos asuntos matutinos podían soslayarse si el romano estaba invitado a otros compromisos sociales tales como unaboda, presenciar elrito de imposiciónde un nombre a un niño, o bien si actuaba como testigo en elrito de paso de la edad adultadel hijo de un amigo, ya que estos actos semipúblicos tenían lugar por la mañana.
Después de éstas, el hombre se dirigía alForo, acompañado por sus clientes y portado en una litera, con sunomenclatur(un especie de secretario) al lado.
Con latercera horadel día comenzaban los asuntos en los tribunales o elSenado, que podían continuar hasta la novena o décima hora.
Las reuniones del Senado terminaban a la puesta del sol.
Excepto en ocasiones especiales, a las oncede la mañana todos los asuntos estaban concluidos, y a esa hora se tomabala comida.
Después venía lasiestadel mediodía(meridiatio), costumbre general y extendida que duraba hasta la octava hora, entre la una y media y las dos de la tarde cuandolas calles estaban tan desiertas como a medianoche.
Durante lasfestividades públicasno había sesiones en los tribunales ni reuniones en el Senado.
Esos días las horas que los romanos dedicaban a los negocios eran utilizadas en elteatro, el circo u otros juegos.