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Hacer un cuento humoristico?

Hacer un cuento humoristico.

En resumen

'los amigos' habian 3 amigos llamados tonto ; nadie y ninguno. Tonto va al policia y dice : - Nadie se callo al pozo y Ninguno lo esta ayudando el policia le dice : - que usted es tonto? Tonto : si mucho gusto espero q te sirva ^ ^.

Mejor respuesta

6

'los amigos'

habian 3 amigos llamados tonto ; nadie y ninguno.

Tonto va al policia y dice : - Nadie se callo al pozo y Ninguno lo esta ayudando

el policia le dice : - que usted es tonto?

Tonto : si mucho gusto

espero q te sirva ^ ^.

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Respuesta 2

Albanetacris
3

El rechoncho hombrecito, disfrutaba con una amplia sonrisa su flamante

triunfo.

Mientras el Presidente del tribunal pedía repetidamente orden

en la sala, el revuelo general, iniciado al comenzar la lectura de la

sentencia, comenzaba a disminuir y le permitía al juez, continuar la

lectura.

- En definitiva – prosiguió – este tribunal resuelve fallar a favor del

damnificado otorgando plenos poderes y la potestad para hacer su

voluntad a sazón de que ha sido utilizado su nombre sin su

consentimiento.

Como resarcimiento, se impone una multa de un millón

quinientos mil pesos.

El griterío que siguió a la lectura fue ensordecedor.

Al mismo tiempo,

comenzaron los desmanes y desbordes típicos, provocados por la mitad de

la corte que no había sido favorecida y que consideraba que se estaba

perpetrando una gran injusticia.

Vicente se levantó, abrazó fuertemente a su abogado y con una amplia

sonrisa se retiró del recinto por una puerta lateral.

La alegría lo

desbordaba.

Por primera vez en su patética vida, había hecho algo

importante.

Ingresó en la primera sala que cortaba el pasillo y se sentó

en una banqueta frente a una mesa vestida y repleta de tazas y todo

tipo de bocadillos.

Por primera vez en el día, disfrutó de un café

caliente que acababan de servir.

Su abogado entró más tarde y volvieron a repetir el abrazo.

- Le dije que lo íbamos a lograr.

Imagínese que va a recibir un millón y

medio de pesos por esta demanda.

Ni en sus sueños pensó jamás tener una

suma así.

- Es verdad, pero.

¿ahora cuanto tenemos que esperar para cobrar esa plata?

- Seguramente el fiscal apelará, lo que llevará un período de evaluación

del fallo.

Pero finalmente se verán obligados a efectivizarlo ya que

lo resuelto no es, para nada, discutible.

Calcúlele uno o dos meses, tal

vez un poco más.

- Es demasiado.

Necesito esa plata ya.

Vos sabes que quiero ir a la corte suprema.

- ¿Cómo?

¿Otra vez con lo de la corte?

Creí que había sido bastante claro respecto a ese tema.

- Quiero hacer la demanda en la corte suprema.

Quiero el control

absoluto.

No se trata solo del dinero.

Yo te avisé que el dinero era

solo un medio para un fin.

Mi objetivo es la cima.

A todo o nada.

Hasta

que no llegue a lo más alto no pienso detenerme.

El abogado lo miró con compasión.

Si bien no era la primera vez que le

decía la barbaridad del control absoluto y que emplearía el dinero para

avanzar con la demanda, siempre había supuesto que una vez que ganara el

primer juicio y viera todos esos millones juntos, se le pasarían los

delirios de dictador.

Se encontraba en una encrucijada.

No sabía si debía aceptar o no.

Con la

primera demanda debería hacerse con unos cuatrocientos mil pesos ; pero

si continuaban adelante, podría alzarse con un botín mucho mayor pero

que suponía abandonar lo otro.

En fin, si salían airosos, y se quedaban

con el control absoluto podrían acceder a todos los millones del Banco

Central.

Pensándolo de ese modo, le resultaba viable poder acceder a la

petición del gordo.

- ¿Y, abogado?

– le preguntó Vicente, devolviéndolo a la realidad – ¿Vamos a hacerlo?

O tiene miedo.

El abogado, tragó saliva.

- Me parece que con el precedente del primer fallo, tenemos muchas

chances de ganar la demanda en la suprema corte.

Seguiremos hasta las

últimas consecuencias.

Después de todo es realmente un gran perjuicio

haber empleado su nombre sin su consentimiento, Sr.

Vicente.

- Ya lo creo.

Es la primera vez que el nombre de mi familia va a quedar

bien parado en la historia.

Y los responsables de este avasallamiento

van a caer.

Con mi demanda a la Suprema Corte, voy a hacerme con el

control absoluto del país y desde ese instante seré yo quien tome las

decisiones.

Se acabará el hambre, la inseguridad y la corrupción.

Disolveré el congreso y el gabinete de ministros.

Todo el poder recaerá

sobre mí, pero estoy plenamente capacitado para ejercer mi labor

ciudadana, con honestidad y civismo.

Seré un presidente brillante.

Y

usted mi querido amigo – señaló solemnemente al abogado - será mi

vicepresidente.

El mundo va a conocer una nueva forma de hacer política

de estado.

Y este país saldrá adelante de una vez por todas.

El abogado, en un arrebato de júbilo, se levantó y comenzó a aplaudir y gritar a viva voz : - ¡Viva el presidente ¡ ¡Viva el presidente!

En el pasillo, un enfermero que escuchó el alboroto abrió la puerta de

la cocina y encontró a los dos pacientes sentados en la mesada, con dos

servilletas azules en lugar de corbatas y una caja de zapatos haciendo

las veces de maletín.

No pudo contener la carcajada cuando escucho al

más joven gritar : - ¡Y Nunca más, el gobierno, podrá emplear indiscriminadamente el nombre

Vicente Nario para ningún festejo ni fin oficial, sin mi debida

autorización!