La dominación colonial surge con el mercantilismo y se fortalece en buena medida con el liberalismo inglés.
La división del trabajo y la predominancia de necesidades cada vez más vinculadas con los efectos materiales del trabajo, como salarios, beneficios, capacidad de compra o aspiraciones sociales, permiten que de una forma más solapada se sigan imponiendo formas de dominación colonial en ámbitos no occidentalizados.
La idea de progreso y bienestar social es la idea europea, la idea occidental y son sus criterios y sus organismos quienes conceden el privilegio y las posibilidades de acceso al desarrollo.
Esta es la más explícita forma de dominación colonial.