"Y llegados al otro tenía un orejón por capitán tan valeroso, que cierto se pudiera escribir del lo que de algunos romanos.
Este orejón traía una adarga en el brazo, y una espada en la mano, y una porra en la mano de la adarga, y un morrión en la cabeza.
Estas armas las había habido este de los españoles que habían muerto en los caminos, y otras muchas que los indios tenían en su poder.
Andaba pues este orejón QUE A LO QUE DIXERON SE LLAMABA TITO CUSI GUALPA como un león de una parte a otra del cubo en lo alto de todo, estorbando a los españoles que querían subir con escalas, y matando los indios que se les rendían y se descolgaban cubo abajo.
Pues avisándole los suyos que subía algún español por alguna parte, aguijaba a el como un león con la espada en la mano y embrazada la adarga.
Visto esto Hernando Pizarro mando poner tres o cuatro escalas para que mientras acudía a una parte subiesen por la otra, porque los indios queste orejón tenía todos estaban ya rendidos y desmayados y el solo era el que peleaba ; y mando Hernando Pizarro a los españoles que subían que no matasen a este indio sino que lo tomasen vivo.
Pues subiendo a una los españoles por dos o tres partes ganaron el cubo.
Visto este orejón que se lo habían ganado y le habían tomado por dos o tres partes el fuerte, arrojando las armas se tapó la cabeza y el rostro con la manta y se arrojó del cubo abajo más de cien estados, y ansi se hizo pedazos.
A Hernando Pizarro le peso mucho por no tomalle a vida.
".