La acción apoyada por los
conservadores para poner en venta
mediante disposiciones legales las
propiedades sin fines productivos,
se llevó a cabo, en
medio del estira y afloja entre Comonfort, el Congreso y la
reacción
conservadora, dando como resultado que el 25 de junio de 1856 ,
Ignacio Comonfort, expidiera el
Decreto sobre Desamortización de Fincas
Rústicas y
Urbanas de las Corporaciones Civiles y Eclesiásticas,
también conocido como la Ley
Lerdo.
El objetivo del
decreto era reactivar la economía y las finanzas públicas del
Estado,
buscaba que México se convirtiera en un país con sólo propiedad
privada, individual, y se desapareciera la propiedad comunal, la de las
corporaciones.