En la frontera Estados Unidos - México se evidencia una vida un tanto turbulenta la cual presenta matices de visita mutua con los cruces ilegales, una mezcla de culturas que conviven en un racismo positivo y que hoy en día ve riesgo de agravarse bajo la nueva administración de Donald Trump en la presidencia estadounidense.
La cultura anglosajona tiende al racismo y la xenofobia cuando se refiere al mexicano o al mexicano - americano, ya que se les etiqueta por un tipo de vestimenta o gusto musical, tendencia que incluso es aceptada en la idiosincrasia mexicana, lo que es considerado un racismo positivo.
El intercambio comercial depende únicamente del turismo por las visitas de americanos a México pero este ha ido en decadencia debido al mito de que cada mexicano está vinculado a las drogas.
La ciudad de Tijuana es la que mas turistas recibe pero la inseguridad ha hecho efectos negativos.
La movida de personas de un sitio a otro es mayormente de mexicanos a Estados Unidos en busca de mejor calidad de vida.