Las redes migratorias constituyen un sistema complejo de relaciones sociales que contribuye de manera eficaz al mantenimiento del proceso migratorio.
En su formación y desarrollo intervienen diversos agentes individuales y colectivos : desde los apoyos personales basados en el parentesco, la amistad o la nacionalidad, hasta las asociaciones e instituciones de ayuda a la inserción del inmigrante.
Aparte, los grupos que impulsan o aprovechan el flujo en su beneficio, tanto en los traslados como en el trabajo irregular.
Estas redes son dinámicas y se hacen más densas o se debilitan en función de las mayores o menores necesidades y dificultades del migrante.