La presión hidrostática, es la presión que ejerce el peso de un fluido en reposo sobre un cuerpo que se encuentra sumergido.
La presión del fluido aumenta de acuerdo a la profundidad a la que el cuerpo se sumerja, debido a que la masa del agua sobre el cuerpo también aumenta.
La presión en las profundidades marinas puede llegar a superar 1000 veces la presión de la atmósfera.
Un ser humano puede sumergirse hasta 39 metros sin sufrir los efectos de la descompresión, los cuales pueden llegar a ser mortales.
El efecto de descompresión consiste en la acumulación de burbujas de nitrógeno en los tejidos, lo que genera una disolución de la sangre.