Los conceptos
de temperatura y calor son para nosotros nociones elementales, y como casi
todas estas nociones, carecen de precisión.
De hecho, durante largo tiempo, ni
siquiera se distinguieron por separado los conceptos de temperatura y calor.
El
calor representa la cantidad de energía que un cuerpo transfiere a otro como
consecuencia de una diferencia de temperatura entre ambos.
El tipo de energía
que se pone en juego en los fenómenos caloríficos se denomina energía
térmica.
El carácter energético del calor lleva consigo la posibilidad de
transformarlo en trabajo mecánico.
Sin embargo, la naturaleza impone ciertas
limitaciones a este tipo de conversión, lo cual hace que sólo una fracción del
calor disponible sea aprovechable en forma de trabajo útil.
Un sistema
es cualquier parte del mundo real que elegimos para aislarlo idealmente.
Los
sistemas considerados en termodinámica (estudio de los procesos que implican
intercambio de calor) son siempre más o menos complejos, estando constituidos
por muchas partes relacionadas entre sí.