La fuerza más intensa, en el interior del núcleo atómico, es la fuerza nuclear fuerte.
Dentro de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza, la fuerza nuclear fuerte, que evita que los protones, partículas subatómicas cargadas positivamente, rompan el equilibrio que mantienen los mismos al formar el pequeño núcleo atómico de cada elemento conocido, es la más intensa de todas.
Si esta fuerza no existiese, la repulsión eléctrica que se manifiesta entre dos elementos con igual carga eléctrica, en este caso protones, disgregaría rápidamente cualquier forma de la materia.
Comparando el orden de magnitudes, se puede establecer que la fuerza nuclear fuerte es 137 más intensa que la fuerza de repulsión electromagnética a nivel del núcleo atómico.