El enriquecimiento integral (cultural, religioso, intelectual, etc.
)de unapoblación cualquiera, siempre se verá determinado por la capacidad que los integrantes de la misma posean paracomprender y reconocer la diversidad de formas de vida que le rodeen.
De esta manera, cuando una población es capaz de aceptar que su modo de pensar, sentir y actuar, no es el único con respecto al resto de la población adyacente, entonces entiende que la vida y la existencia es esencialmente plural.
Es decir, que solo dentro de la pluralidad de formas de vida se puede hallar la correcta evolución como sociedad autónoma.
Es por esto que ejercitarse en la tolerancia y abrirse intelectualmenteal conocimiento de aquellos que no comparten nuestra misma cultura es menester paracrecer como nación civilizada.
Finalmente, podemos decir que al conocer la totalidad o al menos la diversidad de vidas, podemosadquirir diversas perspectivas con respecto a cómo vivimos, cómo deberiamos vivir y cómo no deberíamos ; es decir, comprender al otro es la clave para comprender la vida.