Creo que la vida en sí se trata de un conjunto de experiencias que vivimos a través de nuestros sentidos, esos portales que permiten captar y percibir el mundo.
En la medida en que intentamos expresar y transmitir a otros esas experiencias, tenemos que ponerlas en algún tipo de recurso, bien sea las palabras u otra clase de ellos.
Muchas veces es necesario utilizar la abstracción cuando tenemos diferentes conceptos complejos que al estar formados por diferentes partes, tienen que ser segmentados y explicados de manera aislada para ser comprendidos.
Realmente muchas veces para explicar cómo ser padre, por ejemplo, o no sé, otro tipo de conocimientos que sean prácticos y tangibles, no es tan simple porque no tenemos un instructivo que nos de la respuesta completa.
Solamente contamos con una serie de conocimientos aprendidos a lo largo del tiempo y que conforman una base que se creó con experiencias, no con instrucciones claras.